Cuando los españoles llegaron a América encontraron una raza india vigorosa, orgullosa y valiente. La primera descripción detallada de esta raza la hizo Alonso de Ercilla en La Araucana, donde el escritor nos presenta un indio guerrero, valiente, atlético y lleno de orgullo.
Chile, fértil provincia y señalada
en la región antartica famosa,
de remotas naciones respetada
por fuerte, principal y poderosa;
la gente que produce es tan granada,
tan soberbia, guerrera y belicosa,
que no ha sido por rey jamas regida
ni a extranjero dominio sometida.
Mas tarde, nuestro gran Ruben Dario, padre de la revolucion del castellano, resume las caracteristicas del aborigen americano en su famoso poema Caupolican:
Es algo formidable que vio la vieja raza:
robusto tronco de arbol al hombro de un
campeón
salvaje y aguerrido cuya fornida maza
blandiera el brazo de Hércules, o el brazo
de Sanson.
Sin Embargo, la violenta "conquista civilizadora" emprendida por los españoles le quito a nuestros indios su vigor y su gloria. El poeta peruano Jose Santos Chocano, en su triste poema, Quien Sabe, nos describe a un indio "conquistado" sin orgullo, triste, como si apenas existiera, todo lo contrario a los aborigenes que tuvieron que combatir hasta casi el exterminio a los encomenderos y conquistadores hace quinientos años.
Indio de frente taciturna
y de pupilas sin fulgor:
¿que pensamiento es el que escondes
en tu enigmatica expresion?
¿Que es lo que buscas en tu vida?
¿Que es lo que imploras a tu Dios?
¿Que es lo que implora tu silencio?
- ¡Quien sabe, señor!
Comienzo este articulo con esta introducción, porque los "encomenderos" y "conquistadores" nos han dejado un complejo de inferioridad que ni siquiera nos damos cuenta que lo tenemos, y se ve reflejado en todas nuestras actuaciones diarias, incluyendo la de gallero.
Por supuesto, que la brutalidad emprendida por los "encomenderos" españoles, producto de la esclavitud, el abuso de las mujeres indígenas, el aislamiento, las enfermedades, el hambre y el trabajo forzoso al que fueron sometidos durante siglos les robo el alma y el espíritu a los aborigenes de America.
Las peleas de gallos las trajeron a América los españoles, incluso Juan de La Cosa, en sus memorias habla de las peleas de gallos en León y Granada de Nicaragua.
En Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, se pelean dos tipos de gallo: el español o cubano y el norteamericano. Por general, el gallo español se pelea con navaja cortante pequeña, de 1/8 a 1/4 de pulgadas y el norteamericano con navaja cortante de una pulgada.
Los criadores y peleadores de gallo tienen, básicamente, lo que llamamos gallos importados y gallos criollos. Los gallos criollos son aquellos que han nacido en Centroamérica, ya sea hijos de gallos importados o de gallos criollos. Y es aquí, en la palabrita Criollo, donde nace el complejo de inferioridad, desacreditando de arranque todo valor innato que el pobre animal trae por genética, dandole, sin pensarlo dos veces, una fracción de su valor real.
0 sea que de victima nos convertimos en victimarios. Como victimas que somos de ese complejo, inventamos simbolos a los que les damos valores de superioridad para describir los gallos importados. Los criadores de gallos en Estados Unidos usan placas o marcas de metal para identificar sus gallos y una de estas marcas, que se pone en el ala, se conoce como Chapa.
Nuestros galleros describen a los gallos importados como "Los Enchapados". Pero este adjetivo pasa a tener otros significados mas valiosos, ya que tener un gallo Enchapado es haber ganado la mitad de la pelea, porque supuesta mente ya se lleva ventaja. Por lo menos es lo que piensa el gallero centroamericano. Y lo cree. Cree que su gallo enchapado es mas fuerte, aguanta mas, y que en una patada saca la pelea y que no lo matan fácilmente, etcetera.